Quero uma sapatão para presidenta

Zoe Leonard

Quero uma sapatão para presidenta. Quero uma pessoa com Aids como presidenta, e quero um bicha como vice-presidente, e quero alguém sem seguro médico, e quero alguém que tenha crescido num lugar onde a terra estava tão contaminada com resíduos tóxicos que não terá outra escolha a não ser ter leucemia. Quero uma presidenta que tenha abortado com dezesseis anos, e quero um candidato que não seja o mal menor, e quero uma presidenta que tenha perdido o seu último amante por causa da Aids, que teve seu amante nos braços e soube que estava morrendo, e que siga vendo isso nos seus olhos a cada momento que se deita para descansar. Quero uma presidente que não tenha ar condicionado, um presidente que tenha ficado em pé na fila de um hospital, que tenha ficado parado no congestionamento, que tenha perdido a seguridade social, e que tenha estado desempregado, que tenha sido demitido, que tenha sido assediado sexualmente, e que tenha sofrido assédio por ser bicha, sapa ou trans, e que tenha sido deportado ou deportada. Quero alguém que tenha passado a noite entre as tumbas, e que tenha colocado uma cruz em chamas no seu gramado, e que tenha sobrevivido a um estupro. Eu quero alguém que tenha amado e se machucado, alguém que respeito o sexo, que tenha errado e que tenha aprendido com os erros. Eu quero uma mulher negra para presidenta. Quero alguém com os dentes estragados, alguém que tenha provado a péssima comida de um hospital, alguém que se travista, que tenha usado drogas e feito terapia. Eu quero alguém engajado numa desobediência civil. E quero saber por que isso não é possível. Quero saber porque nós aprendemos que em algum lugar o presidente é sempre um palhaço: sempre um cafetão e nunca uma puta. Sempre um patrão, nunca um trabalhador, sempre um mentiroso, sempre um ladrão que nunca é pego.

 

Tradução por Rafael Leopoldo

Buffalo Queer

Quiero a una bollera de presidenta

Zoe Leonard, artista, activista de Fierce Pussy. 1992

Quiero a una bollera de presidenta. Quiero a una persona con sida como presidente/a, y quiero a un marica como vicepresidente, y quiero a alguien sin seguro médico, y quiero a alguien que se haya criado en un lugar donde la tierra estaba tan contaminada con residuos tóxicos que sin duda tendrá leucemia. Quiero a una presidenta que haya abortado con dieciséis años, y quiero un/a candidato/a que no sea el mal menor, y quiero un/a presidente/a que haya perdido a su último amante de sida, que siga viendo eso con sus ojos cada vez que se acuesta para descansar, que tuvo a su amante en sus brazos y supo que estaba muriendo. Quiero un/a presidente/a que no tenga aire acondicionado, un/a presidente/a que haya hecho cola en el hospital, en la oficina de tráfico, en los servicios sociales, y que haya estado en el paro, y a quien hayan desahuciado y que haya sido acosada sexualmente y a quien hayan dado una paliza por ser maricón, bollera o trans, y a quien hayan deportado. Quiero a alguien que haya pasado la noche entre los sepulcros, y a quien le hayan puesto una cruz en llamas en su jardín, y que haya sobrevivido a una violación. Quiero a alguien que haya estado enamorado/a y a quien hayan herido, que respete el sexo, que haya cometido errores y haya aprendido de ellos. Quiero a una mujer negra de presidenta. Quiero a alguien con la dentadura en mal estado, y con carácter, que haya comido esa comida tan mala de los hospitales, alguien que se trasvista y haya tomado drogas y haya estado en terapia. Quiero a alguien que haya sido insumiso/a. Quiero saber por qué eso no es posible. Quiero saber por qué empezamos a darnos cuenta en algún momento más adelante de que un presidente es siempre un payaso: siempre un putero y nunca una puta. Siempre un/a jefe/a y nunca un obrero/a, siempre un/a mentiroso/a, siempre un ladrón/a al que nunca pillan.

Traducción de Javier Sáez.

http://www.lgbtqnation.com/2016/03/i-want-a-dyke-for-president/