¿Contra la violencia “en general”?

Tras mi anterior texto en el blog sobre terrorismo machista y la crítica que hice a la policía de Madrid por su campaña en Twitter: “Si eres hombre y recibes maltrato denuncia”, he recibido algunas críticas del tipo “hay que criticar todo tipo de violencia, todos somos iguales” y también “los hombres también podemos recibir maltrato”. Ayer el alcalde de Cuenca, en el funeral por las dos victimas de violencia machista afirmaba que “condeno todo tipo de violencia”, sin referirse específicamente a la machista.

Cuando critico en FB y Twitter actos de antigitanismo, recibo algunas críticas que me dicen ”vamos a dejar de hablar de gitanos y payos, todos somos iguales”, o bien “señalar la etnia es racismo”.

Cuando salgo en la mani del orgullo lgbt o escribo sobre homofobia algunos me dicen.”qué tontería, heteros y homos somos iguales”, o como me dijo uno, todos somos “seres vivos” (a éste se le fue  la mano un poco en su ansia de universalidad igualitaria, y del reino humano nos pasó al reino de animales y plantas).

En todos esos ejemplos lo que encontramos es un intento de borrar las relaciones de opresión y de desigualad. Las relaciones de poder, de explotación y de dominación.  Y qué casualidad, quienes quieren borrar eso, quienes hablan así, siempre son los del bando dominante: varones, payos, heteros.

Claro que somos iguales, en derechos, formalmente, legalmente; pero no mencionar el género y el machismo que hay detrás de los asesinato machistas es obviar la clave, que existe una desigualdad  REAL, de facto, entre hombres y mujeres.  El tuit de la policía de Madrid decía #NO es cuestión de sexo. ¿Ah no?  pues entonces ¿de qué se  trata?  Si hay 60 mujeres asesinadas al año por hombres y casi ningún hombre asesinado por mujeres, ¿el género no es relevante? Yo contesté a la policía de Madrid con este tuit: “Hetero, si un gay te maltrata, ¡denuncia!”.  No sé si pillaron la ironía.

Lo mismo ocurre con esa forma de racismo que es el antigitanismo.  Mientras haya un conjunto de actos y opiniones que estigmatizan, marginan e insultan a los gitanos y gitanas, hay que señalar que hay una diferencia entre gitanos y payos, un sesgo en esos actos de discriminación que está basado en la etnia. Una diferencia que por cierto no han buscado los gitanos. Quienes les han perseguido, expulsado, insultado y señalado históricamente son los payos. Ahora no podemos mirar para otro lado y decir “vamos a dejar eso de gitanos y payos, somos todos iguales”. Pues no. O como diría Orwell: “vale, pero es que unos son mas iguales que otros”.

Y lo mismo ocurre con la famosa “diferencia” heteros – homos. Mientras haya agresores que eligen a sus victimas porque son gays, lesbianas, bis o trans, esa diferencia es relevante. Hay que señalar que existimos y que somos objeto de desprecio y de ataques,  y que somos ilegales en 80 países.  Quien se ha inventado la criminalización  de los lgbt es el sistema heterocentrado, ahora que cargue con las consecuencias. Las leyes que prohíben ser lgbt señalan a los lgbt, es la ley la que crea esa diferencia. Claro que necesito decir que soy marica y que no me avergüenzo de ello. Y necesito “hacer bandera” de ello porque nos están matando.  Cada dos días asesinan a una mujer trans en el mundo. A mí me ha insultado curas, políticos, periodistas, ciudadanos de a pie y neonazis muchas veces. Así que ahora que no me vengan con eso de que aquí no pasa nada, que no hace falta salir a la calle a reivindicar nada,  que qué pesado con eso de que eres gay (eso lo dicen por cierto los mismos que hacen alarde de su heterosexualidad cada media hora). El mundo homófobo nos quiere en el armario, calladitos y sin hacer ruido, que desaparezcamos del mapa, que no podamos señalar su privilegio y su poder. Pues no nos van a callar. Para se activista lgbt hay que decir que se es lgbt. No comparto eso que dicen algunos gays, de “yo no hago de eso una bandera”.  Mientras haya homofobia necesitamos hacer de esto una bandera y salir del armario. Por solidaridad, visibilidad, activismo, para romper estereotipos. Y porque lo persona es político, como dice el lema feminsta.

Así que lo repito, el alcalde de Cuenca, y la policía de Madrid, ofenden a las victimas cuando hablan de  “violencia en general”, o de que “no es una cuestión de sexo”. El machismo y su violencia SÍ son una cuestión de sexo y de patriarcado.  El racismo antigitano SÍ es una cuestión de etnias y de supremacismo payo. La LGBTfobia SÍ es una cuestión de privilegio en las orientaciones sexuales.

Intentar ocultar las relaciones de poder es una forma de connivencia y de complicidad con este sistema machista, racista y homófobo.